Tener preguntas sobre qué son las cosas y cómo funcionan es una práctica muy saludable. Es normal que cuando buscamos información sobre psicólogos nos surjan muchas y no entendamos algunas cosas de las que leemos o de lo que es la terapia. En este rincón de la web os damos respuesta a algunas de las preguntas que más suelen aparecer. Si tienes alguna duda más ¡No dudes en escribirnos para resolverla!

A pesar de que exista la idea compartida de que los psicólogos leemos la mente, estamos muy lejos de esa práctica. Nuestras herramientas para conocer a las personas son la palabra, la escucha activa y sólo mediante la observación podemos ver ciertos comportamientos, pero nunca adivinar las cosas.

Los psicólogos son los especialistas en el comportamiento humano y pueden ayudar con aquellas cosas que nos suponen un problema o una dificultad a la hora de afrontar. Los psicólogos no cambian a las personas, pero con la terapia, si se cambian aquellos hábitos o áreas de la vida desadaptativas que interfieren en el día a día. A veces, ni siquiera es necesario tener una problemática, sino querer conocerse más o profundizar en su autoconocimiento.

Los profesionales de la psicología pueden ayudar a gestionar los problemas de las personas que vienen a consulta, pero es importante que las personas quieran ser ayudadas y sean parte activa de la psicoterapia.

Aunque tengamos dudas sobre nosotros mismos, en la mayoría de los casos nadie conoce mejor a nadie que la propia persona. Por eso, nosotros mismos podemos ver señales de alarma de que algo está pasando. Estas señales aparecen cuando uno no está cómodo en diferentes situaciones o consigo mismo, cuando se tienen pensamientos recurrentes sobre un tema, cuando se es incapaz de conectar con emociones positivas, cuando se siente que no se tienen las habilidades para afrontar las diferentes situaciones que se van presentando en su vida, cuando se es incapaz de cambiar comportamientos que nos hacen sentir mal, cuando no cuidamos nuestra salud, cuando no superamos los duelos de la gente que se va…

Detectar esas señales y reconocerlas delante del psicólogo en el gabinete es el primer paso para buscarles solución.

La terapia basada en la confianza y la empatía puede ayudarte a saber cuál es el problema y cómo enfocarlo.

Los más pequeños pueden sentirse mal y tener dificultades iguales o diferentes a las de los adultos. Además, muchos de ellos, todavía no tienen las habilidades de comunicación para poder expresarse y pedir ayuda. Por eso, y porque algunos síntomas no son conductas llamativas y no captan la atención de los adultos, es  complicado interpretar algunas de sus dificultades como problemáticas.

A continuación, podréis ver en el siguiente esquema un resumen de los comportamientos en los más pequeños que funcionan como señales de alarma.

señales de alarma

No existe un criterio para poder asegurar con exactitud cuánto se tarda en resolver un problema psicológico. El proceso de cambio o aceptación requiere de diferente duración en función de los objetivos que quieran alcanzarse, las problemáticas evaluadas y la implicación de la persona. Lo que se puede asegurar es que el tiempo empleado en aceptar o cambiar comportamientos desadaptativos puntuales como tener malos hábitos de sueño o una mala gestión del tiempo requiere un tiempo relativamente corto, mientras que enfrentarse a un trastorno de ansiedad o depresión, requiere el trabajo de más tiempo, de más meses.

Bien es cierto que nuestras corrientes psicológicas entienden que las intervenciones deben ser lo más cortas posibles en el tiempo, ya que tenemos como objetivo terapéutico la independencia y autonomía de nuestros pacientes en la gestión de sus dificultades.

Esta pregunta aparece irremediablemente por la cabeza de muchas personas cuando comienza cualquier actividad o proyecto, asique podríamos decir que no es exclusiva del momento en que se inicia una terapia psicológica.

Sentir miedo porque no funcione algo es normal, pero debería desaparecer cuando se elije a un psicoterapeuta que dé confianza y seguridad y establezca una buena relación entre ambos. Por otro lado, dicho miedo debería desaparecer si uno mismo adopta un compromiso de implicación activa en su proceso de cambio.

Ambos criterios deben ser tenidos en cuenta ya que garantizan en un alto porcentaje el éxito de la terapia.

Los niños, debido a su corta edad, tienen la dificultad de no saber y no entender qué circunstancias están viviendo, así como no percibir si se encuentran mal. Por eso, los adultos deben estar alerta y poder ofrecer la ayuda de un psicólogo a su hijo si fuera necesario.

La gran ayuda que toda madre o padre puede hacer es normalizar las emociones y sentimientos que les hacen sentir mal y acompañarles y ofrecerles la posibilidad de trabajar con un especialista, con un psicólogo.

Cuidarles, ayudarles a buscar soluciones y acompañarles s durante todo el proceso es fundamental para garantizar su seguridad.

En la sociedad existe la idea generalizada de que los psicólogos clínicos hacen lo mismo que los psiquiatras, pero existen algunas diferencias a pesar de que las dos profesiones intervengan casos parecidos como estrés, depresión, esquizofrenia... para empezar, las dos disciplinas entienden el origen del problema de manera diferente. Mientras que el psiquiatra lo entienden exclusivamente a nivel orgánico, como fallos en el organismo, el psicólogo incluye, además de esa variable, otras como los pensamientos y los factores del entorno. Por otra parte, la gran diferencia entre ambos es que únicamente el psiquiatra es médico y está acreditado para recetar medicamentos.

En muchos casos existe un trabajo conjunto y complementario de estas dos disciplinas. Si usted se encuentra con la duda de dónde debería acudir, debería ir a conocer ambos profesionales de la salud y saber que la terapia psicológica está validada como tratamiento a muchos problemas y trastornos, siempre que exista una participación activa y una buena relación con el psicólogo.

La psicología es una disciplina que se desarrolla en diferentes contextos como el empresarial, clínico, pericial, educativo/escolar, etc. Dentro de este último, la psicología se ha centrado prioritariamente en acciones dirigidas a la evaluación e intervención de dificultades de aprendizaje, trastornos del desarrollo, orientación educativa, etc. dejando a un lado actividades psicoeducativas de promoción de la salud mental.

Psicole elige los colegios como espacio perfecto para la adquisición de habilidades, recursos y fortalezas procedentes de la psicología positiva ya que es el espacio formal y oficial donde se adquieren todos los conocimientos que van formando parte de nuestro aprendizaje y desarrollo.

Psicole es un espacio de prevención para todos sin necesidad de tener problemáticas o dificultades. Un espacio de crecimiento, desarrollo personal, prevención de conductas de riesgo y promoción de la salud.

Además nuestra propuesta de valor en los colegios es doble: ofrecer esta novedosa iniciativa y poder llevarla a cabo por psicólogas generales sanitarias expertas en la materia y concienciadas con la salud a nivel integral.

 

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